miércoles, 25 de noviembre de 2009

TEMA: Matando una ilusion;;*


Me han contado que la vida es un transcurso largo de gozos y desdichas, que esta llena de paz y también de guerras, pero han dicho que todo eso se resuelve con el amor. La verdad yo no lo se, jamás he tenido la oportunidad de sentir una experiencia así. Mi vida fue arrebatada antes que me dieran a luz. Mi madre decidió que era mejor para ella y para todos que yo no naciera, y hasta hoy la culpo de haberme matado. Ahora que estoy aquí entiendo que la peor edad para tener un hijo es la adolescencia, su cuerpo, y mente no están preparados, y por eso hacen cosas que terminan en la desdicha.
La historia antes de mi nacimiento es algo peculiar. Hermosa al inicio y desastrosa al final.
Dicen que el primer amor nunca se olvida, que es una emoción muy hermosa que una persona puede sentir, lo más grande, el amor es pureza e ilusión… como lo es la vida misma.
Pero quien iba a pensar que de esta linda ilusión llena de anhelos se pueda destruir una vida. Han pasado casi 20 años desde que hoy estoy en este lugar El lugar más hermoso y pacifico y no me arrepiento de estar aquí, aunque reconozco que me hubiese encantado saber que es poder vivir. Les relatare una historia que les hablara poco a poco sobre mí.
Wendy era una chica sencilla y hermosa. Wendy carecía de experiencias amorosas, puesto que ella no creía en el amor, ella jamás había tenido novio, y su primera vez le costo caro.
WENDY;*
-Al entrar a la preparatoria, conocí a un joven que comenzó a llamar mi atención. Joel, era su nombre. Un chico apuesto, divertido, sencillo, amable, romántico y honesto. O al menos eso creía.
Las primeras semanas del semestre intente acercarme a el, y mis intentos rindieron frutos rápidamente.
Me levante temprano un lunes por la mañana para arreglarme con tiempo para llamar la atención de Joel. Había escuchado rumores con mis compañeros de clase que yo le gustaba, pero quería ser yo quien lo comprobara. Me puse una falda larga con holanes blanco y pequeños detalles en la pretina, me puse mi blusa de botones rosa favorita, unas zapatillas bajas y mi cabello lo deje suelto con una diadema para ajustarlo un poco. Le pedí a mi padre que me llevara a la escuela para llegar temprano, quería asegurarme de aquello que decían mis compañeros.
- Que linda te vez hoy hija- dijo mi padre con voz perdida.
- Amm, gracias papa
- ¿Es por algo en especial?
- mmm, heem- dude en que responder- no-no, so-solo que hoy me levante mas temprano que de costumbre y me dio mas tiempo- le sonreí nerviosa y soltó una risita.
El resto del viaje permanecimos en silencio, al llegar ala escuela, me despedí de el y baje rápido del auto.
Recorrí con la vista toda la escuela, y no encontré rastro de el.
Pasaron talvez tres o cinco minutos cuando oí que alguien decía mi nombre.
-Wen- dijo aquel chico de mis sueños, el primero que había elevado mis esperanzas en el amor, Joel. Me gire rápidamente y le sonreí.
-Ho-Hola Joel- me puse nerviosa, otra vez.
-Vaya, vaya, si que te ves hermosa hoy- sus ojos brillantes se volvieron saltones y recorrieron cada parte de mi cuerpo, observando cada detalle. Me sentí un poco acosada, pero esa idea de mi mente divago y se fue, por que era Joel, era ese chico que me hacia temblar, el que me hacia suspirar, y el que todas las chicas del colegio querían y que solo ami me prestaba atención.
-Gracias-pude responder sin tartamudear-
-¿Te ayudo con tus mochila?- se inclino hacia mi y asentí. Metió su mano derecha por mi cintura relegándola mucho ami piel, que me hizo tiritar y el lo noto.
-Caminamos juntos hasta el salón de clase, aun era muy temprano para que alguien mas que nosotros estuviese así que pensé en la oportunidad de pasar un momento especial con Joel.
El entro primero y encedio la luz, me tomo de la mano y me dirigió al escritorio del maestro. Comenzamos a hablar de diferentes cosas, comenzó a juguetear con mis manos, y rozaba mis brazos. Las sensaciones al contacto eran agradables, me ponía más nerviosa cada segundo.
Seguíamos charlando hasta que comenzaron a llegar alumnos, y no sentamos en nuestros lugares asignados.
Al pasar los días, Joel me prestaba mas atención, me miraba con cautela, me observaba cuidadosamente cada vez que aparecía ante sus ojos, como si planease comerme, pero no me molestaba yo comenzaba a quererlo.
Después de un mes de conocer lo bastante bien a Joel, me di cuenta que lo amaba, el era… perfecto.
Melanie una chica unos años mas grandes que yo, comenzó a observarme detenidamente en los almuerzos y murmuraba cosas a sus amigas sobre mi.
No veía razón alguna por que le importara a ese chica, así que no le prestaba atención, mis amigas me decía que tenia envidia de mi por estar con Joel.
Pero Melanie se acerco mas a tal punto que me asechaba, me llamaba para hablar a solas conmigo, pero jamás accedí.
Un día que iba caminando por el pasillo sola, me tope con Melanie, quien me arrastro hasta la biblioteca para que habláramos. No tuve mas remedio que seguirla y escuchar lo que me quería decir.
- Bueno, ¿creo que ya sabes quien soy no?- me miro ceñuda.
-Si, Melanie- respondí con voz segura, no quería que supiera que me intimidaba con su edad y seguridad, así que actúe madura.
-Bien, tu sabes quien soy yo, y yo quien eres tu, mira- comenzó a hablarme mas suave- he notado que has estado saliendo mucho con Joel.
-Si, me contaron que saliste con el, pero descuida solo somos amigos.
-Vamos, no soy entupida, como te mira.- eso me desoriento.
-¿De que hablas?
-Hay pequeña, no sabes nada de la vida, por favor mira mas allá de tus ojos enamoradizos, linda, el solo te esta “enamorando”-hizo comillas con los dedos- para poder después divertirse.- la mire confundida, aun no entendía lo que quería decirme, pero mostré seguridad y me enfrente a ella.
-Mira, Melanie, yo amo a Joel y se que el ami, pronto me pedirá que seamos novios, y lo presiento, será pronto y tu no lo impedirás.
-Aun no entiendes cierto, escucha, si no me haces caso solo escucha este consejo, no te dejes llevar por tus impulsos, piensa antes de hacer algo.-Esas palabras me dejaron mas desorientada que al principio así que no dije nada, y salí de la habitación.
No preste mucha atención a sus comentarios absurdos, yo sabia como era Joel, era cierto que había notado ciertas cosas que me desagradaban en el, como cuando me miraba fijamente cuando traía puesta blusa de botones, o cuando usaba faldas cortas, que me miraba demasiado, pero eso hacían los novios ¿no?, bueno aun no lo éramos pero el momento se acercaba, el era mi primer amor, mi inexperta mente no sabia nada de eso. Borre toda idea mala de Joel en mi cabeza y comencé a pensar en cuanto lo quería y que el seria el hombre de mi vida con el cual me casaría un día.
-Melanie ya no molestaba más, en los almuerzos únicamente me miraba desdichada y preocupada, sin saber por que su preocupación no le tome importancia, lo único que sabía era que su plan había fracasado, pues Joel, era mas afectuoso cada día y jamás lo dejaría, el hacia que todo tuviera sentido en mi vida desde ahora.
-El viernes por la tarde solamente me faltaban 3 clases para irme a casa. El día había sido espantoso, no había visto a Joel por ninguna parte, y sin su presencia cerca de mi, me costaba respirar normalmente.
La clase de español paso rápido, camine despacio por el pasillo, desanimada y triste. Hasta que escuche mi voz favorita en el mundo.
-Wendy-dijo Joel acercándose a mí.
-Joel- dije casi gritando, corrí a sus brazos y me sostuve ahí un tiempo- ¿Dónde has estado?
-Por ahí – río y lo mire ceñuda.
-No te preocupes, es que he estado algo ocupado
-Bien- me relaje.
-Quiero que hagas algo por mi, ¿Crees poder ayudarme?
-Seguro
-Podrías ir ala última hora al pasillo que esta detrás de las bancas
-¿Donde esta cerca el estacionamiento?
-Si ese mismo- sonrío, me beso la mejilla y se fue.
Mis ansias no podían esperar mas, las ultimas clases fueron eternas, la verdad no preste atención a nada, garabateaba su nombre una y otra vez en el cuaderno. Cuando mis oídos escucharon el ultimo timbrido del día, guarde mis libros y salí corriendo de ahí, hasta el estacionamiento.
Cuando llegue observe que no estaba Joel, así que me mire por la ventanilla de un auto, para arreglarme el cabello, lo traía todo desordenado por el viaje del salón hasta aquí, abotone todos los botones de mi blusa hasta el cuello, peine mi cabello y al terminar me senté a esperar a Joel.
Comencé a aburrirme en cuestión de minutos, hasta que una mano me toco el hombro y di un respingo por el susto.
-Que bueno que viniste- me dijo su dulce voz cerca del rostro
-Jamás te he fallado- sonreí
-Esto es importante… me gustas y quiero que seas mi novia- al oír sus palabras sentía un temblor debajo de mi cuerpo, mis piernas comenzaron a temblar, trate de tranquilizarme pero era inevitable aquello ya lo esperaba desde hace tiempo, pero aun no estaba lista. Ordene mis ideas en mi cabeza y me tranquilicé para poder responder.
-¿Quieres ser mi novia?- volvió a repetir.
-Si, si quiero.- me abrazo y me miro a los ojos, y todo paso tan rápido que no lo vi venir, sus labios se aproximaron a los míos rápidamente, comenzó a besarme frenéticamente y eso no me molesto, me agradaba, hasta que, comenzó a desabotonar mi blusa, pero eso era normal ¿no?, el ya era mi novio, pero no lo sabia, mi madre no me había hablado mucho de eso, solamente que no me dejara tocar por hombre, pero no por mi novio, mi mente se bloqueo por unos segundos hasta que por fin reaccione y lo empuje despacio, para que no notara mi inseguridad. Ambos nos miramos jadeantes, y comencé a abotonar mi blusa.
-Debo irme- quería pensar en que era lo correcto.
-¿Por que?
-Salí corriendo, pero para mi mala suerte, afuera del estacionamiento estaba todo mojado, y me pregunte por que, hasta que sentí las motas de agua en mi rostro, trate de correr y tropecé en mi intento de huir.
Joel corrió detrás de mi para levantarme, se disculpo conmigo sobre como había actuado, y se ofreció a llevarme a mi casa.
Le comente que mis padres no se encontraban en la ciudad así que insistió en llevarme a su departamento.
- Ponte cómoda – dijo con voz tranquila mientras cerraba la puerta del departamento.
Me senté en el sofá, ya mas tranquila, el jamás me lastimaría, el me amaba, yo lo sabia.
Me tendió una toalla seca y me seque el cuerpo y el cabello, el me observaba cuidadosamente, y me sentí apenada.
Se sentó junto ami y comenzó a rosar sus manos con las mías, con la punta de sus dedos acariciaba mi rostro, me atrapo en sus ojos y comenzó a besarme, cerré los ojos y sentí su aliento caliente y dulce, me deje llevar por las caricias y caímos en el sofá hasta quedar recostados en el, y de nuevo comenzó a desabotonar mi blusa, mi sangre quemaba cualquier pensamiento y esta vez no me importaba lo que pasara, por que yo sabia lo que quería, una vida con el.
Ala mañana siguiente, desperté en una su cama, junto a el.
¿Que había hecho? ¿Esto es lo que quería? ¿O no?
Respondí mis entupidas preguntas al instante; si por que yo lo amaba.
Las semanas pasaron y ninguno toco el tema sobre el sexo, el sabia que eso me incomodaba un poco. Había disfrutado la experiencia pero no me gustaba que me lo recordara todo el tiempo, todo iba excelente en nuestra relación, solo una vez tuvimos relaciones y el jamás volvió a mencionarlas.
Pero las cosas comenzaron a cambiar, mi ciclo menstrual se había retrasado…. Estaba embarazada.
No sabia que hacer, tenía miedo y alegría, pero la preocupación me comía viva, que les diría a mis padres… a Joel le ¿gustaría la idea?
No quise decir nada hasta que mi barriga comenzara a notarse un poco más. A los tres meses ya no sabia que hacer, mí estomago esta mas abultado, ya se notaba como un embarazo, y me vi forzada a decirles a mis padres. El cual no lo tomaron nada bien, a pesar de su enojo, mi madre me dijo que contaba con su apoyo, a pesar de la estupidez que había cometido. Ya había pasado el problema con mis padres y se me hacia mas difícil decirle a Joel, pero tenia que hacerlo, el era el padre del hijo que llevaba en mi vientre.
- Tú mas que nadie sabe por lo que estoy pasando
-¿De que hablas?- no podría creer que no lo hubiese notado, todos me miraban extrañados mi abultado estomago, ecepto el, ¿es que no lo sabia?
-Tengo una vida dentro de mi vientre- dije mientras me frotaba mi barriga abultada.
-Amm, ¿Qué?, no no puede ser, estas bromeando verdad nena
-Esto no se bromea Joel, tendremos un hijo- sonríe, pero a el no pareció agradarle la idea.
- Yo no seré padre a esta edad, aun estoy muy joven
-Pero fue decisión de ambos, también es tu responsabilidad.
- Olvídalo, a ti te amo, pero no seré padre, olvídalo- me miro por ultima vez y se fue. Me quede parada ahí sin poder respirar, mirando la esperanza en mi vientre.
¿Todo se había acabado?, ¿mi vida? Creí que es cuando apenas comenzaba, pero Joel ya no estaba, ya no tenia sentido seguir sin el.
Había escuchado diversos consejos, como “ten a tu bebe, será hermoso será idéntico a su padre y a ti “pero eso me hacia sentir desdichada, y otras veces me decían que abortara, pero era matar a alguien, asesinato, arrebatar un vida…
Yo quería tener a mi bebe, o al menos eso pensaba, pero surgieron mas problemas, dolores y molestias en mi vientre, criticas y mas problemas con mis padres, ya no lo soportaba. Joel había ido a verme unas cuantas veces a mi casa, pero mi madre jamás lo dejaba pasar, el se había convertido en un cobarde. Por accidente un día me lo tope en el centro comercial, y obligatoriamente tuvimos que hablar, no podía evitar la epifora de mis ojos, cuando el me decía que lo perdonara, pero que el no se haría cargo de un bebe ahora. Joel insistía en que si abortaba a el bebe, regresaría conmigo, así que no lo pensé dos veces, yo quería estar con el ante las adversidades del mundo que se ponían en contra mía cada día.
Ángel;*
Mi mama me dijo que hoy iríamos al doctor para que ella ya no tuviera más dolor por causa mía, así que me puse muy feliz, para que mi mama ya no sufriera. Al llegar al hospital, una enfermera nos llevo a mi mami y ami a una sala donde había aparatos muy extraños.
Mi madre se fue quedando dormida poco a poco, y me fui arrullando con ella hasta acompañarla en su sueño.
Me desperté asustado por que sentía un malestar en mis piecitos, algo los jalaba, algo filoso y puntiagudo, algo doloroso que me lastimaba mucho, abrí mis ojos deprisa, mi cuerpo estaba casi completo, y sentía todo el dolor en el. Veía como mi cuerpo se desgarraba al contacto con los aparatos traslucidos y brillantes, mi sangre brillante deslumbraba por todo mí alrededor, sentía desmembrase cada parte de mi pequeño cuerpo, el dolor era intenso y atronador, estaba muriendo, ¿quien me mataba?, y ¿por que mi mama no hacia nada?, ¿acaso no me quería?
Lo último que pude sentir fue cuando desgarraron mi otro bracito, observe como se desbordaba la sangre y mi piel se desmembraba de todo el tejido y después la luz brillante apareció hasta que la inundo una terrible obscuridad y escuche a alguien gritar.

Wendy;*
Me levante algo atolondrada a causa de la anestesia, cuando abrí mis ojos, observe una pequeña mesita de cirugía donde colocan el material estéril, pero este no estaba ahí, lo sustituían miembros del cuerpo humano, pequeños miembros… mi bebe, al ver toda esa masacre ahí grite y las lagrimas se desbordaron de los ojos, agite mis manos y dese con todo mi corazón que esto no fuese real, que había echo, había matado mi ultima esperanza de vivír.

No dejemos que nos suceda esto !! (:

Esta es una historia, que espero & les sirva para no caer en esto (;

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